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Carreras en Nintendo DS con el famoso personaje.
Pocos años después de su creación, el curioso personaje Crazy Frog se ha convertido en todo un icono en determinados mercados europeos. Le hemos visto en animaciones, como protagonista de CDs musicales, e incluso en merchandising muy variado. Y lógicamente, también ha protagonizado videojuegos. Después de aparecer en PC y Playstation 2 con un juego de carreras vuelve a las tiendas con una conversión del mismo para la portátil Nintendo DS.
Crazy Frog es un personaje que no deja indiferente a nadie. Le puedes odiar o amar, pero seguro que tienes una opinión firme sobre él. Creado en el año 2000, se caracteriza por su curioso diseño, siendo además muy conocido el sonido que le acompaña en todas sus apariciones. Éste se ha convertido en una descarga muy buscada para los móviles, utilizándose también en remixes musicales de multitud de canciones. Tal es su popularidad que se encuentra en negociaciones una serie de televisión protagonizada por él y los demás personajes creados alrededor de su imagen.
Jugabilidad
En "Crazy Frog Racer" nos encontramos ante un juego de carreras al puro estilo "Mario Kart". Por desgracia, la calidad de éste título desarrollado por "Digital Jesters" (creadores de "7 Sins" o "Diplomacy", entre otros) no alcanza el nivel del título de Nintendo. El juego propone tres modalidades distintas de carrera: campeonato, carrera individual y contrarreloj. En el primero de los modos, el más amplio de todos, tendremos a nuestra disposición tres niveles de dificultad y tres copas diferentes. Cada una, a su vez, está formada por tres circuitos, de similar aspecto, en los que deberemos competir contra otros tres participantes. Ganará el trofeo (aunque ni hay escena de victoria, ni nada...) quien obtenga más puntos al finalizar las tres carreras. Al comienzo de la partida sólo estará disponible el primer campeonato (Copa Baby), pero al obtener éste trofeo desbloquearemos la Copa Diversión, y en última instancia la Copa Loca. En total nueve circuitos donde competir.
Si participamos en el modo Campeonato, como hemos dicho, correremos siempre contra otros tres personajes. La dificultad variará a razón del nivel seleccionado, pero tendrá más importancia prestar atención al escenario que a nuestros rivales, quienes no son demasiado efectivos. El decorado podrá dar algunos problemas, dado que incluirá multitud de saltos (al estilo "WipeOut", salvando las distancias) en los que podremos caernos al vacío. Si esto ocurre perdemos unos cuantos segundos y podremos ser adelantados. Para recuperar terreno o poner distancia entre nosotros y los rivales será posible hacer uso de objetos de ataque. Los conseguiremos recolectando monedas en el decorado, sirviendo a posteriori para lanzar hacia atrás objetos con los que nuestros oponentes chocarán. Por desgracia, la variedad de armas no es demasiado amplia, y el sistema de uso tampoco es nada imaginativo. Se completa el sistema de juego con la inclusión en el escenario de turbos, los cuales nos impulsarán al pasar por encima de ellos.
Los controles son sencillos, y dado que la velocidad de los corredores es bajísima (hablando del modo Campeonato), no tendremos grandes dificultades. En total hay nueve personajes (uno de ellos secreto), cada uno con características propias. Y aunque la mayoría cuentan con sistemas de transporte distintos (una tabla, levitación, un coche...), a la hora de la práctica las diferencias entre ellos son más bien escasas.
Junto al modo Campeonato está el Carrera Individual, que no tiene ningún secreto, y el Contrarreloj. En éste último, al participar solos en las carreras, observaremos cómo la velocidad de nuestro vehículo aumenta considerablemente. Aún así, plantar cara a los circuitos del juego, demasiado largos y poco atractivos, en contrarreloj, será algo que sólo los más intrépidos y valientes acometan. Finalmente, hay modo multijugador, pero requiere de multitarjeta, lo cual viendo la calidad del producto es bastante cuestionable.
Gráficos
Es difícil creer que "Mario Kart DS" y "Crazy Frog Racer" corran bajo la misma consola portátil. Las diferencias entre ambos son tan grandes que harán palidecer al más pintado. En "Crazy Frog Racer" correremos en escenarios de estética repetitiva, con formaciones del decorado violentas a medida que avanzamos, y pocos elementos de interacción. Todos los circuitos se desarrollan en caminos situados por encima del aire (intentando emular a "WipeOut"), siendo posible caernos si hacemos un movimiento en falso. Pero como hemos dicho, son demasiado parecidos entre sí, y además su extensión es demasiado larga. En cuanto a personajes tampoco podemos decir nada bueno. Los diseños son variados, pero les falta inspiración, y a la hora de verlos en carrera ofrecen un aspecto bastante desastroso. Crazy Frog, el protagonista, es un simple sprite que se mueve por el circuito levitando, sin hacer ningún movimiento que apoye la idea de estar esforzándose para avanzar.
Música & Sonido
A quien le guste la sintonía de Crazy Frog le alegrará saber que se ha incluido como acompañamiento para los menús del producto. Quienes no sean fans del personaje, acabarán pronto cansados de escuchar estos extraños sonidos. Desgraciadamente, las distintas canciones que escucharemos en los circuitos no mejorarán el apartado. Serán canciones de escasa duración, muy machaconas y repetitivas. Por suerte, es posible bajar el volumen de la música en el menú de sonido. Aunque todo sea dicho, tampoco estaría de más bajar el de los efectos FX, porque durante las carreras acabaremos cansados de oír siempre los mismos.
Conclusión
Si fuera comercializado a un precio muy reducido, "Crazy Frog Racer" aún podría ser interesante para quienes buscaran algo barato con lo que pasar el rato. Pero al precio de 29,99 euros, lo tendrá muy complicado para despertar el interés de los poseedores de Nintendo DS, quienes ya cuentan con otras opciones mucho más recomendables en el género (y no sólo "Mario Kart DS"). Por lo menos está totalmente localizado al castellano...
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