Éste vídeo demuestra que cualquiera, tenga los medios que tenga, puede hacer una parodia de algún videojuego. En éste caso el chaval trata de parodiar "Mortal Kombat", y después de dar unos golpes con una espada comprada en la tienda de 1 euro, se dedica a bailar delante de la cámara como si su vida estuviera en juego.
El vídeo es una parodia, pero no de un videojuego, eso seguro.