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Recordamos el paso del famoso galo por Master System.
Es de suponer que a estas alturas todos los lectores conocerán más que de sobra al popular personaje de cómic llamado Astérix. No en vano, este ilustre héroe de tebeo ha protagonizado también películas, dibujos animados y, por supuesto, videojuegos. Es más, resulta difícil buscar una generación de consolas durante la cual no viesen la luz varios títulos sobre él. En cualquier caso, el juego que hoy nos ocupa, el cual viese la luz para la consola Master System de Sega hace ya casi veinte años, destacó sin duda por ser uno de los programas más divertidos y fieles al comic original. Además, técnicamente “Astérix” se convirtió en un cartucho realmente destacable, cuyos personajes y escenarios parecían sacados de una película de animación. La historia, por otra parte, resultaba poco original: Panoramix, el sabio druida encargado de fabricar la poción mágica gracias a la cual la aldea gala sobrevive a la invasión romana, es secuestrado por el imperio. Por supuesto, Astérix y Obélix tienen que partir inmediatamente en su búsqueda, antes de que sea tarde.
Jugabilidad
En este apartado, este clásico resultaba bastante entretenido y fácil de jugar, gracias en parte a un control suave y preciso, mediante el cual teníamos que guiar a nuestro personaje a través de niveles típicamente plafarormeros, durante los cuales alternar nuestra habilidad en el salto y el acierto a la hora de derrotar a los enemigos –especialmente romanos- que se ponían en nuestro camino. Uno de los mayores atractivos del juego, no obstante, lo encontramos en la posibilidad de elegir al principio de cada nivel entre Astérix u Obélix, variando la composición de la pantalla en relación a cual de los dos galos seleccionáramos. Por supuesto, las características de ambos personajes resultaba diferente en el cartucho, siendo el primero más rápido, pero más débil que el segundo. Además, Astérix podía hacer uso de su poción mágica para derrotar enemigos o destruir objetos de los escenarios, mientras que su amigo prefería la utilización de los típicos menhires que acostumbra siempre a cargar a la espalda.
Por lo demás, “Astérix” es un plataformas típico, con desarrollo horizontal y características estándares como disponer de enemigos finales, fases de bonus (protagonizadas por el simpático perro Ideafix) y ése tipo de cosas. En cuanto a la dificultad del cartucho, éste comenzaba siendo bastante sencillo, pero se complicaba considerablemente en los últimos niveles, siendo finalmente bastante arduo de finalizar. De todas maneras, esto es más o menos comprensible, teniendo en cuenta que hablamos sobre un cartucho más bien corto en cuanto a duración.
Gráficos
Posiblemente el apartado más destacable del juego. Es cierto que “Astérix” no era perfecto a nivel visual, pero si contaba con toda la simpatía y el espíritu del comic, llegando a ser considerado por mucho el videojuego más fiel a los volúmenes originales del galo. Así, nos encontrábamos con unos personajes grandes, perfectamente animados y vistosos. En este aspecto, de lo mejor que hemos visto en una consola de ocho bits. Además, detalles tan simpáticos como los disfraces de los soldados romanos en sus intentos por camuflarse siempre acababan por hacernos soltar una sonrisa. Igual que en los tebeos. Por el contrario, eso sí, los escenarios resultaban un tanto irregulares en cuanto a calidad. Mientras que los primeros se podían considerar bastante destacables, sobre todo en colorido, la terrible carencia de detalle que sufría, por ejemplo, la pantalla ambientada en la ciudad de Roma era inexplicable, haciendo gala de unos diseños bastante malos. En cualquier caso, es la única pega de un apartado sobresaliente, por lo general.
Música & Sonido
Sin poder calificarse de excelentes, en “Astérix” escuchábamos una banda sonora bastante digna, sobre todo para tratarse de una consola de ocho bits. Para empezar, el título contaba con melodías variadas y divertidas que acompañaban con acierto el espíritu desenfadado del cartucho. Además, los efectos de sonido también resultaban bastante variados y simpáticos.
Conclusión
Aunque no se trata de una obra maestra, “Astérix” es un buen plataformas, con un apartado técnico bastante destacable y una jugabilidad entretenida. Además, su fidelidad a la hora de recrear las famosas aventuras de este galo universal supone todo un acierto. De lo mejor de Master System.
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