|
Por fin llega a Europa éste original juego de rol.
Con meses de retraso respecto al lanzamiento americano, y sin extras ni traducción al castellano para justificar la demora, nos llega este RPG para la portátil de Sony. Un juego notable, aunque minoritario. Se trata de una adaptación de un título originario de WonderSwan Color (portátil japonesa lanzada por Bandai y con un importante catálogo de juegos de rol), que ya tuvo su adaptación para GBA (no llegó a Europa) y que finalmente ha desembarcado en PSP con un port notable: doblaje para todas las escenas, banda sonora remasterizada, más eventos, gráficos pulidos al máximo, un nuevo capítulo...
La historia de “Riviera: The Promised Land” bebe directamente de la mitología nórdica, dando lugar a un argumento poco original pero lo bastante épico como para mantenernos enganchados a la consola. Cuenta con la ventaja de unos personajes muy carismáticos, buenas dosis de humor y ciertas sorpresas en el guión. La leyenda cuenta que 1000 años atrás, los demonios de Utgard atacaron a los dioses de Asgard, quienes (para detener la invasión) tuvieron que recurrir a unos seres conocidos como Grim Angels. Ésta batalla se conoce como Ragnarok. Ahora, corren rumores de que los demonios están preparando su regreso y por eso Ein y Ledah, ambos Grim Angels, se dirigen hacia Riviera, el territorio sagrado. Ignoran que detener a los demonios implica, al mismo tiempo, destruir Riviera. Éste es el interesante punto de partida del argumento del juego, a cuyo protagonista, Ein, se unirán su inseparable gato Rose, la bruja Cierra, Serene, Lina y Fia.
Jugabilidad
El objetivo del juego es eliminar los demonios que quieren destruir Riviera. Para ello, visitaremos diversos lugares de este mundo a lo largo de 7 capítulos (más uno secreto, aunque muy corto). Es una estructura lineal, que avanza a la par que el argumento y que nos impide revisitar los escenarios de capítulos anteriores o viajar libremente por el mapamundi (ya que no existe tal cosa). Entre cada capítulo, podremos visitar la capital de Riviera, Elendia, donde será posible interactuar con sus habitantes y activar numerosas escenas opcionales.
La principal característica de “Riviera: The Promised Land” es su peculiar forma de explorar las mazmorras y escenarios que nos esperan, muy diferente a todo lo visto del género. En vez de poder mover libremente al personaje como en cualquier otro juego, aquí, mediante la cruceta de la consola, seleccionaremos la próxima dirección o el objeto con el que interactuar. Es un sistema chocante, simple, pero innegablemente adecuado para una consola portátil como PSP. En todo momento podemos alternar entre los modos “Look” (mirar) y “Move” (mover). En el primero, podemos examinar todo tipo de objetos, cofres, interruptores; mientras que con “Move” avanzaremos hacia la siguiente pantalla. A modo de ejemplo, la cosa funciona así: en una sala tenemos dos caminos (uno al norte y otro al sur), un precipicio al este, un interruptor al oeste y un cofre al sur. Si estamos en modo “Look”, podremos probar suerte con el interruptor (apretando izquierda) o el cofre (pulsando abajo); en modo “Move” podremos hacer lo propio con los caminos (apretando arriba o abajo) o el precipicio (pulsando derecha). Además, al usar el interruptor quizá abramos una nueva salida al oeste, que lleve a una zona escondida anteriormente.
Sin embargo, no es tan sencillo, ya que para interactuar con un objeto necesitaremos cierta cantidad de “Trigger Points”, puntos que se consiguen al ganar con estilo las batallas. Esto implica que no siempre tendremos los puntos necesarios para pulsar un interruptor o abrir un cofre, lo que puede significar dejar atrás un tesoro (que ya no recuperaremos) o tener que buscar una batalla para poder activar el interruptor que nos abra una nueva ruta.
Y por si fuera poco, ciertos eventos activarán minijuegos muy básicos, que consisten en apretar botones rápido (y a menudo en el orden correcto o el momento preciso). El resultado de estos minijuegos, decidirá la suerte de nuestros protagonistas: si fallamos en esquivar una flecha, quedaremos heridos ante una batalla inminente; mientras que si tenemos éxito durante un salto llegaremos a un atajo donde enfrentarnos además con algún enemigo exclusivo. Y por supuesto, no todos los cofres ni caminos esconden recompensas agradables, y convendrá memorizar las trampas y rutas para futuras partidas. Al final de cada capítulo, se nos muestra la puntuación obtenida, en base a nuestros actos, los objetos que hayamos encontrado, las batallas, etc. Así, descubrimos que a pesar de una estructura lineal en capítulos, se trata de un juego abierto, que puede resolverse de diferentes maneras, y que nos invita a volver a jugarlo para probar otras posibilidades, esquivar peligros que ya conocemos y encontrar objetos que en otra partida nos habían pasado por alto.
Para remarcar la rejugabilidad del título, se han añadido ciertos toques de “dating sim”, un género muy japonés que en este caso decidirá el final que conseguiremos al terminar la partida. En ciertos momentos, Ein podrá interactuar con sus cuatro acompañantes femeninas: Cierra, Fia, Lina y Serene, ya sea aceptando la sugerencia de una, regalándole un objeto a otra, o dando la respuesta que quieren oír... Todo ello afectará a nuestra relación con cada chica, que mejorará o empeorará. Un añadido curioso.
|