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Tu vida en el siglo XIV.
Videojuegos ambientados en la Edad Media se han hecho ya hasta la saciedad. Es sin duda una de las temáticas más recurrentes a la hora de asegurar un buen puñado de seguidores, y ya hace tiempo que nadie innova en este campo. Las espadas, los argumentos de siempre y la socorrida barra de experiencia garantizan el éxito siempre que se sigan los patrones básicos que establecieron anteriores títulos.
Pero precisamente romper las reglas y renovar la concepción de Edad Media es lo que han decidido hacer los muchachos de 4 Head Studios responsables de enfocar la época de los castillos, princesas y feudos de una manera totalmente diferente bajo el prisma de la simulación.
‘The Guild 2: Gold Edition’ es una oportunidad para sumergirse de lleno en un vasto e intenso universo medieval, tan rico y colorido que, pese a no despuntar gráficamente, ofrecerá al usuario una experiencia verdaderamente divertida. Sale el sol en el horizonte y comienza un nuevo día, levanta, te espera el medievo.
Jugabilidad
El juego que tenemos entre manos reúne bajo una misma carátula la segunda edición de la saga junto con su primera –y por ahora única –expansión, ‘Pirates of the European Seas’. Así, lo tentador nada más instalar el programa es pensar que nos encontramos ante un nuevo título de batallas medievales al uso, de estrategia a lo explorar, extraer, expandir y exterminar. Craso error. El juego de 4 Head Studios hace malabares entre la gestión y la simulación, proponiendo una original aventura al jugador que consiga dominar sus mil y una posibilidades. Esto va, sencilla y llanamente, de conducir tu vida y la de tu familia durante la Edad Media.
Lo mejor para asegurar el bienestar de tu dinastía durante estos añitos que anteceden al Renacimiento es el maravilloso arte del comercio. Las posibilidades en este sentido son casi infinitas, ya que el juego ofrece una gran libertad para dedicarnos a explotar el mercado que nos apetezca. Desde fabricar antorchas hasta distribuir alimentos, herramientas, armas… casi no hay límites. Eso sí, para mantener a flote tu negocio vas a tener que estar muy pendiente de todos y cada uno de los pasos que se dan en el mismo. Desde la recolección de materia prima hasta la contratación de empleados (con sus sueldos, su preparación y sus exigencias personales). Luego, si todo funciona medio bien, te apetecerá ir adquiriendo más negocios, tal vez en otra rama que te sea más provechosa. De este modo, comenzarás a construir un pequeño imperio mercantil, un imperio que, como no podía ser de otra manera, será complicado mantener a flote. A las dificultades de gestionar muchos negocios a la vez (la I.A es realmente primitiva en este sentido, y no se la puede dejar encargada prácticamente de ninguna tarea), se le van a sumar los rivales de otras familias, que también quieren ganar dinero y no tendrán escrúpulos a la hora de intentar echarte del negocio. Sobornar a los guardias para que vigilen tus mercancías o intentar enterarte de todo lo que ocurre en la ciudad a base de pequeños espías estará a la orden del día. La diplomacia será especialmente útil a la hora de abrirte camino entre las clases sociales. Puedes empezar siendo un honrado y humilde panadero para terminar optando al trono. ¡Todo depende de cómo te lo montes! Por cierto, si pensabas que eso de contratar a los picapleitos para hundir a la empresa enemiga es un invento del siglo XX, estabas equivocado. En esta edición de The Guild será tan importante destruir físicamente el comercio de tu enemigo a base de una colilla mal apagada, como por medio de las leyes y los tribunales.
Todo lo anteriormente comentado es la parte económica, lo puramente financiero. Pero no todo en la vida es trabajo y también te quedará tiempo para conocer gente, pasear por la ciudad y sí, conocer una chica buena, limpia y decente con la que asentar la cabeza y comenzar una familia que mantenga tu imperio comercial cuando tú ya no estés. Muchas son las acciones que tienes disponibles para enamorar, siempre teniendo en cuenta que no todas las mujeres (u hombres) son iguales… o eso dicen.
Al margen de todo lo comentado hasta ahora, el título se divide básicamente en dos modos de juego. Por un lado tenemos el modo ‘Dinastía’, que consiste en todo lo explicado antes. Salir una mañana de casa (que podremos moldear al gusto) y fundar un negocio, prosperar, conocer a alguien y empezar a tener niños que luego podemos utilizar como mano de obra barata y explotada, es decir, como pequeños becarios medievales. Escalaremos puestos sociales y, con suerte, incluso podremos entrar a formar parte de la nobleza de la ciudad.
Por otra parte, tenemos a nuestra disposición una serie de mapas con distintas zonas y regiones de Europa (entre los que no se incluye el territorio ibérico por pura dejadez de los programadores) en los que podremos iniciar una partida temática enfocada a realizar una misión en concreto, siempre dentro de una pequeña historia.
Gráficos
Primero la mala noticia. ‘The Guild 2’ y su expansión no están a la altura de los tiempos que corren y no se pueden comparar gráficamente con los títulos que ahora mismo despuntan en el mercado. Hay que tener en cuenta que no hablamos de un juego de reciente aparición sino de una reedición, así que este dato tampoco debería de preocupar al jugador. De todas formas, los colores y texturas que dan vida a nuestra aventura son más que correctos y tampoco se va a echar en falta una mayor calidad gráfica al a hora de comerciar y regatear con los productos. De este modo, lo más destacable son los juegos de luces y los pequeños detalles que componen la rica vida en la ciudad. Mucha gente trabajando, moviéndose, entrando y saliendo… Todo con una calidad visual digna.
Ahora es cuando llega la buena noticia. Aun a pesar de que hay muchas figuras en movimiento, muchos edificios y ocurren un sinfín de cosas a la vez en nuestra pantalla, una máquina con una configuración normal y corriente, sin alardes de tarjeta gráfica ni una RAM a prueba de bombas, será capaz de mover perfectamente el juego, algo que hoy día comienza a ser un problema para muchos usuarios, dada la escalada de requisitos técnicos que los juegos de PC están sufriendo. La gran pega en el apartado técnico la encontramos con los personajes. Tanto con el avatar propio (que podremos diseñar más o menos) como con el resto de personajes, se va a notar la falta de un buen diseño, con demasiadas líneas rectas y unas expresiones faciales totalmente inexistentes.
Música & Sonido
En este apartado el juego cumple sin mayores problemas. Se pueden escuchar los ruidos cotidianos propios de una ciudad medieval y poco más. Eso sí, no hubiera estado mal la inclusión de más frases para los aldeanos, ya que éstas pueden terminar siendo un poco repetitivas. Evidentemente, no puede faltar una banda sonora de esas en las que el laúd y el clave son la base. Ambiente y sabor al medievo de siempre.
Conclusión
Tómese un juego como ‘The Settlers’ y añádale, espolvoreado y sin miedo, unos gramos de ‘Fable’. Caliéntelo al horno unos segundos y luego déle un chorreón de jugo de Sims. Así podría ser la receta para definir ‘The Guild 2: Gold Edition’, un juego que gracias a la expansión (que amplía las posibilidades comerciales y añade más profundidad a la simulación), se convierte en indispensable para los amantes de la gestión, la simulación, la Edad Medieval y la diversión en general. La gran pega es que todo esto está en inglés, y que a este dato hay que sumarle los millones de botones y la estupidez de la I.A. Pero al margen de estos pequeños defectos, podemos afirmar que pocas veces la Edad Media ha estado tan viva en nuestros PCs.
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