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Un clásico beat´m up de SNK ahora en la Consola Virtual.
“Final Fight” debutó en Japón en 1989, y dos años después, en 1991, lógicamente, todavía continuaban apareciendo títulos que lo imitaban. Uno de estos fue “Burning Fight”, propuesta de SNK para su sistema NeoGeo MVS que intentaba utilizar las bases del clásico de Capcom a su favor. Su desarrollo corrió a cargo de un equipo liderado por Eikichi Kawasaki, quien por aquella época ya había dejado huella en el historial de la compañía. No en vano ha sido el responsable de franquicias como “Fatal Fury” o “Samurai Shodown”, dos grandes marcas de la casa de SNK.
El juego apareció en cartucho en formato Neo Geo y también fue conversionado a Neo Geo CD, pero no tuvo ninguna otra conversión. Por lo tanto, su llegada a la Consola Virtual de Nintendo es una gran noticia tanto para los fans de SNK como para quienes buscan buenos beat´m ups de corte tradicional.
La historia nos presenta a Duke y Billy, dos famosos detectives de la Policía de Nueva York que son enviados a Japón con el objetivo de desmantelar el sindicato del crimen nipón. Su investigación les lleva directamente a las calles, donde conocen a Ryu, otro agente de policía, éste muy experimentado en el uso de las artes marciales. Dado que tienen intereses comunes, Ryu se une a la misión de los detectives para terminar con el imperio del mal que han instaurado los yakuza en tierras japonesas. Es decir, la historia de siempre pero sin chica de por medio. Un argumento sencillo, pero que nunca fallaba en su época.
Jugabilidad
El juego seguía los pasos trazados por “Final Fight” dos años antes, aunque incorporando algunas novedades. En base todo se trata de avanzar y avanzar a través de escenarios horizontales en los que iremos combatiendo contra multitud de enemigos. Además de usar varios tipos de golpe, durante nuestro camino podemos lanzar y atacar con una gran variedad de armas (cartuchos de dinamita, pistolas, cuchillos, etc). Los personajes, que se diferencian entre sí por sus movimientos, pueden dar puñetazos, patadas, y saltos, o como es habitual, lanzar un golpe en el aire. Además, pulsando los tres botones se lleva a cabo el habitual ataque potente que nos permite acabar con todos los enemigos que tengamos cerca (Ryu da una patada giratoria, Luke un shoryuken, y Billy se lanza en cólera como si fuera un toro).
Una de las particularidades del producto se encuentra en la gran cantidad de elementos secundarios que podremos destrozar a nuestro paso. No sólo cabinas telefónicas o carteles y señales, sino también puestecitos de comida o máquinas de bebidas. Algunos de estos objetos se destruirán una vez los golpeemos, mientras que en otras ocasiones saldrán disparados hacia delante para golpear a los enemigos que se encuentren por el camino (siempre y cuando tengamos suerte...). Pero en el camino básico no será el único lugar donde debamos destrozar cosas. En algunos momentos el juego nos indicará lugares (normalmente comercios) en los que podremos entrar. Si entramos, tendremos una pequeña cantidad de tiempo para destrozar todos los objetos que se nos marquen. Es decir, que el propio juego nos invitará a terminar con los negocios de víctimas inocentes (menudos policías estamos hechos). Si lo hacemos ganaremos puntos y objetos de mejora para nuestros personajes.
En base “Burning Fight” no es un beat´m up largo, ni complicado. El sistema de combos es el habitual de la época, permitiéndonos enlazar multitud de golpes flojos para restar rápidamente vida al contrario. Aún así, algunos jefes de fase ponen las cosas complicadas, como el imitador de Hulk Hogan que nos intenta destrozar al final de la segunda pantalla. Compartiendo la partida con un segundo jugador, resulta una experiencia muy adictiva, aunque no deja de ser excesivamente corto. Y como ya sabéis, en aquellos tiempos la rejugabilidad se basaba en volver a jugar de nuevo todo desde el principio sin extras añadidos. Algo que a los veteranos continúa gustando, pero que quizá a nuevos jugadores no les hace especial gracia.
Gráficos
Los personajes cuentan con un buen tamaño, y las animaciones de las que hacen gala son eficaces y contundentes. Por ejemplo, en las patadas de Duke se puede apreciar velocidad y fuerza, mientras que los galletazos que soltará Billy con su puño nos recordarán a los del mítico Bud Spencer. Por desgracia, los tres personajes parecen meros calcos de Cody (“Final Fight”), Guy (“Final Fight”), y Perceval (“Knights of the Round”), con lo que la originalidad decae de manera alarmante. Los enemigos, afortunadamente, elevan la calidad del apartado, con algunos diseños realmente curiosos. Nos enfrentaremos con muchos yakuzas, todos ellos de aspecto tópico, pero que dan al juego la ambientación que merecen. A destacar la yakuza remangada con la que nos enfrentaremos al final del tercer nivel. Finalmente, mencionar que los decorados representan muy fielmente zonas de ambiente del Japón más moderno. Y no sólo eso, sino que también tendremos ocasión para dar puñetazos por calles tranquilas e incluso en las vías del metro nipón. En éste sentido, y para ser un juego de su época, todo es muy realista.
Música & Sonido
La banda sonora no destaca, y aunque incorpora ritmos animadillos que acompañan la acción, no pasa de ahí. Los efectos de sonido, por su parte, hacen su trabajo, especialmente a la hora de dar contundencia a los golpes e impactos. En cuanto a voces, las justas. Al seleccionar personaje observaremos que tanto Duke como Billy hablan en inglés, mientras que Guy lanza su grito de combate en japonés. Una curiosidad.
Conclusión
Existen muchos beat´m ups que superan a “Burning Fight” en la mayoría de sus apartados, pero éste clásico de SNK no deja de ser un juego al que resulta recomendable echar un vistazo. Divierte de principio a fin, si bien es demasiado corto, y técnicamente realiza un trabajo más que aceptable. Además, hay que tener en cuenta que sólo fue conversionado a Neo Geo CD, con lo que serán muchos los jugadores que lo descubran gracias a la Consola Virtual.
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