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Análisis de Metal Slug, un uego de plataformas de acción lateral, de ambiente bélico pero en clave humorística.
“Metal Slug: Super Vehicle 001” es uno de los éxitos más arrolladores de la historia de los videojuegos, y uno de los títulos más emblemáticos de SNK. Originalmente fue programado en 1996 para el sistema MVS Neo-Geo, y fue en las salas de recreativas donde realmente se hizo famoso debido, entre otras cosas, a su sencillez de manejo, su agradable apartado gráfico y su alto nivel de adicción. A pesar de los años transcurridos no ha envejecido prácticamente nada y sigue siendo tan divertido como cuando fue creado, virtud de la que no todos los videojuegos pueden presumir.
La acción está ambientada en un futuro no muy lejano en el que se ha producido una terrible guerra entre dos facciones: la armada regular, controlada por el gobierno mundial, y el ejército rebelde, una fuerza militar dirigida por el general Morden que pretende imponer un régimen dictatorial en el planeta. Para combatir a los rebeldes el ejército regular comenzó a desarrollar un nuevo tipo de tanque de alta tecnología, conocido como Metal Slug, que le permitiera equilibrar el resultado del conflicto a su favor. Desafortunadamente, los tanques prototipo cayeron en manos del enemigo, poniendo a la armada regular en una situación muy comprometida. Es en este punto donde entran en acción los protagonistas del juego, a los que controlarán los jugadores: los oficiales Marco Rossi y Tarma Roving (también conocidos como los Halcones Peregrinos), cuya misión es atacar las instalaciones enemigas y recuperar o destruir los Metal Slug.
Jugabilidad
Éste es, sin duda alguna, el apartado más destacado del juego, y en el que reside la clave de su enorme popularidad. Puede describirse con una sola palabra: sencillez. Estamos ante un juego de plataformas en dos dimensiones de acción lateral que se controla con tres botones más la palanca de dirección. Con los botones podremos disparar, saltar y lanzar granadas. Por otro lado, la palanca nos permitirá correr, desplazarnos en el aire durante los saltos y caminar agachados. ¡Eso es todo!.
Otro aspecto destacable del juego, que hace que la diversión aumente de forma exponencial, es la opción de dos jugadores, que acostumbra a ser uno de los aspectos más interesantes en los juegos de este tipo. La máquina asigna automáticamente un personaje a cada jugador: así, el jugador 1 manejará a Marco y el jugador 2 a Tarma. Dejando a un lado la apariencia física, no existe ninguna diferencia entre ambos personajes, que se controlan de la misma forma.
“Metal Slug: Super Vehicle 001” está dividido en seis niveles de dificultad ascendente, cada uno con su correspondiente jefe. En todos ellos la actividad es frenética: disparos, granadas, proyectiles y demás peligros nos acecharán en todo momento sin dejarnos un momento de respiro. Nuestro personaje caerá al primer ataque, con lo que no es conveniente despistarse ni un solo segundo. Aun así, la dificultad del juego es óptima: no es demasiado complicado al principio, con lo que aquellos que no tengan mucha experiencia con él podrán disfrutarlo sin problemas, pero, al mismo tiempo, también supone un reto para los expertos, especialmente en el último nivel. Por otro lado, también hay que decir que es un juego que se hace corto, a pesar de que las pantallas son bastante largas, pudiendo terminarse las seis en una media hora aproximadamente. Por suerte, su gran valor rejugable compensa con creces este hecho, ya que es uno de esos juegos que no cansan jamás, sin importar el número de veces que nos lo pasemos.
Los enemigos que se encontrará el jugador son los que podría esperarse en un juego de temática militar: soldados rasos, tanques, aviones, etc., de los cuales los más interesantes son los soldados de infantería. Llama la atención la gran cantidad de comportamientos diferentes que se puede observar en ellos. La mayoría se lanzarán contra nosotros y nos atacarán con granadas (de bajísima potencia y sin prácticamente onda expansiva), cuchillos, pistolas o bazucas, o protegerán a sus compañeros con escudos metálicos. A menudo nos atacarán descendiendo en paracaídas. A otros, en cambio, los encontraremos desprevenidos, en actitudes relajadas, charlando, leyendo el periódico o pasando el rato, y se asustarán y huirán al ver a nuestros personajes. Y no faltarán algunos que nos atacarán y saldrán inmediatamente por piernas. Todo esto hace que no aparezca por ningún lado esa sensación que se tiene en otros juegos similares de que los soldados enemigos están deshumanizados y se comportan como máquinas sin cerebro, ¡al contrario! De hecho, a algunos de ellos incluso da lástima dispararles.
El enemigo también cuenta con un gran número de vehículos diferentes para enfrentarse a nosotros. Existen varios tipos de tanques y carros de combate, cada uno con su arma característica: ametralladoras, cañones, misiles seguidores, etc. También aparecen avionetas e incluso motocicletas. Por supuesto, no podemos olvidarnos de los enemigos de final de nivel, vehículos bélicos enormes que ocupan una buena parte de la pantalla. Los de los primeros niveles pecan de ser demasiado fáciles, pero aún así resultan espectaculares. Y antes de pasar a lo siguiente, hay que decir que ninguna relación de los enemigos de este juego estaría completa sin hacer al menos una mención a Allen, un personaje estilo Rambo que lleva una ametralladora, se ríe constantemente y aguanta un montón de disparos antes de caer derrotado. Un enemigo sorprendente que rivaliza en agilidad con nuestros personajes y contra el que uno no se puede descuidar ni un segundo bajo pena de morir acribillado por una implacable lluvia de balas o reventado por una granada similar a las de Marco y Tarma.
¿Qué armas podrá utilizar el jugador para hacer frente a todos esos peligros? Muchísimas, y las podrá ir encontrando a lo largo de los escenarios. Unas veces estarán directamente en él, pero en la mayoría de ocasiones habrá que sacarlos de una caja u obtenerlos de un enemigo derrotado. También los podremos conseguir rescatando a los soldados del ejército regular que iremos encontrando prisioneros a lo largo del juego (fáciles de reconocer por su pinta de robinsones), que nos los darán en agradecimiento. No se puede cambiar de arma: cada vez que encontramos una perderemos automáticamente la anterior, con lo que en ocasiones hay que tener cuidado y no ir recogiéndolas todas a lo loco. El arsenal del que dispone el jugador es el siguiente:
- Cuchillo: arma de combate cuerpo a cuerpo que se utiliza cuando los soldados enemigos están cerca del personaje.
- Pistola: el arma básica con la que se comienza cada misión y que utilizaremos cuando se nos acabe la munición de cualquiera de las demás armas.
- Ametralladora: similar a la pistola pero mucho más potente y rápida. Además, permite disparar ráfagas en diagonal, aunque sin demasiada precisión.
- Lanzallamas: arma de corto alcance ideal para freír grandes concentraciones de infantería.
- Lanzamisiles: dispara proyectiles de bastante potencia con una onda expansiva nada desdeñable. Un arma útil contra vehículos de elevado blindaje.
- Escopeta: su alcance es mínimo, pero su efecto devastador. Es el arma preferida de muchos jugadores.
- Granadas: muy útiles para destrozar vehículos y objetos resistentes, pero no demasiado efectivas contra la infantería a causa de lo reducido de su onda expansiva.
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