|
Un divertido juego creado por Steven Spielberg.
Steven Spielberg es un tío al que le gustan las nuevas tecnologías, pero que al parecer no ha encontrado todavía el juego ideal dentro de éste gran mercado. Por ello, hace casi un año, en julio de 2007, el famoso director anunció un acuerdo de colaboración con Electronic Arts para crear el videojuego definitivo con el que podría jugar en compañía de sus niños. El fruto de ésta relación es “Boom Blox”, un divertido juego de puzzles y habilidad que ha llegado a Wii con el objetivo de hacerse un hueco de honor. Es, así mismo, la demostración de que Spielberg tiene muchísimo que aportar a un mercado donde su talento siempre había sido requerido.
Jugabilidad
Es complicado hablar de “Boom Blox”, puesto que si bien parece hacer gala de un concepto de juego repetitivo, incorpora tantas variantes dentro de él que engaña al más experto en puzzles. Básicamente se trata de un adictivo producto donde destruimos, fabricamos, protegemos, y extraemos todo tipo de piezas y objetos. Podríamos compararlo con el clásico Jenga, pero entonces sólo estaríamos tomando una mínima parte del concepto del que hace gala “Boom Blox”.
“Boom Blox” incorpora, como ya hemos dicho, varios tipos de juego. En todos ellos vamos a necesitar hacer uso del wiimote para lanzar, mover, y agarrar piezas. Otra coincidencia mutua de todas las variantes será que siempre nos encontraremos ante escenarios cerrados que, desde el principio, ponen delante de nosotros el objetivo a llevar a cabo. En unos casos deberemos lanzar objetos (bombas o pelotas) con fuerza para romper bloques de la estructura que se nos presente. El sistema será muy sencillo: marcaremos con un punto de mira el lugar donde querremos disparar y realizaremos con el brazo un movimiento de lanzamiento. Ésta mecánica no sólo se usará para romper bloques de formas drásticas, sino también en ciertos modos donde deberemos atacar a personajes que intenten invadir nuestras construcciones. Otra variante es la de disparo. Son la forma de juego menos divertida y original, resultando su presencia a veces incluso incomprensible. En ella simplemente tendremos que disparar a ciertos elementos de la pantalla como si estuviéramos jugando a un arcade estilo “Time Crisis”. La tercera variante de juego se basa en coger objetos y piezas. Es el Jenga de toda la vida, y asegura mucha diversión, sobre todo en multijugador. Con el wiimote agarramos piezas y las movemos lentamente para que las estructuras no se caigan (o las tiramos nosotros a lo bestia, según el objetivo de cada nivel). En último lugar se encuentra la opción de construir. En ella volvemos a hacer uso de los controles del modo agarrar, pero para construir caminos o estructuras por las que puedan avanzar nuestros personajes.
Éstas formas de juego se encuentran salpicadas por una gran variedad de blox (las piezas del juego). Si bien algunas de ellas serán normales y corrientes, otras estarán heladas, explotarán, o causarán reacciones químicas muy peligrosas. Conviene tener en cuenta siempre el tipo de blox con el que estamos interactuando, dado que un movimiento errado podría ser fatal.
El juego se encuentra dividido, además, en diferentes modalidades monojugador. En la primera, el modo Explorar, llevamos a cabo retos determinados divididos por tipos de blox. A medida que los completamos ganamos medallas, batimos records, y desbloqueamos objetos ocultos. Poco a poco, además, se van revelando desafíos cada vez más complicados. Si buscamos algo de historia podemos acceder al modo Aventura. En él seguimos las historias de diferentes grupos de personajes (como una gorila que busca rescatar a sus hijos o un grupo de ovejas medievales). Cada historia cuenta con varias series de retos de distintas mecánicas donde se incorpora variedad a los desafíos del modo Explorar. Por ejemplo, buscaremos oro en minas lanzando pelotas que rebotan, o protegeremos nuestro castillo de la invasión de nuestros enemigos. Estos retos también nos proporcionan medallas y extras, con lo que nos picaremos continuamente hasta lograr las puntuaciones más altas. Por lo general la dificultad no es demasiado amplia, pero habrá momentos, en que por una cosa u otra, lo pasemos mal. Afortunadamente, cada desafío permite ser superado bajo distintos parámetros, con lo que alcanzar la medalla de bronce y seguir avanzando no será algo muy complicado (salvo en algunos momentos específicos).
Cambiando de tercio tenemos el modo Fiesta, la locura multijugador para hasta cuatro usuarios. Dentro de ella encontramos distintas variantes, como Competición, Cooperativo o Prueba Rápida, todas ellas, además, con varios tipos de retos. Sin duda, mucha diversión.
Y finalmente “Boom Blox” dispone de un excelente editor de niveles para que demos rienda suelta a nuestra imaginación. Cuanto más juguemos y más retos superemos en el producto, mayor cantidad de elementos tendremos para utilizar en el editor. Una vez tengamos creados los niveles no sólo podremos retar a nuestros amigos con ellos, sino que también será posible compartirlos con otros usuarios de Wii mediante el servicio WiiConnect24.
Gráficos
El aspecto visual del producto apuesta por una estética infantil de cuento, con personajes de aspecto cuadrado (casi como figuritas de Lego) e inocente. La ambientación cuenta con gran personalidad, y el mundo de los blox es realmente curioso, pero es posible que no guste a todos. Destaca el alto nivel de interacción que tendremos con el juego, y no sólo con las estructuras. Siempre será posible interactuar con los múltiples personajes que pululen por pantalla, apreciando distintas rutinas para cada uno de ellos a razón del lugar donde se encuentren. Si además les hacemos algo (también es posible atacar o agarrar a personajes inocuos) tendremos oportunidad de observar reacciones variopintas. Dejando esto de lado, el principal atractivo gráfico del producto recae en el uso de la física y esa parte la supera con creces. Tanto los lanzamientos, como los movimientos colaterales que se provocarán al interactuar con el escenario rebosan realismo.
Música & Sonido
La banda sonora no es nada del otro jueves, y los efectos de sonido realizan un trabajo meramente funcional. Aunque bien es cierto que algunas de las explosiones y ruidos de impactos ayudan mucho a meternos en la emoción del juego.
Conclusión
Un juego muy curioso y adictivo, dirigido especialmente a quienes están buscando algo nuevo que pueda proporcionarles diversión tanto solos como en compañía. Su mecánica de juego puede resultar repetitiva, y el modo Aventura no es tan inmersivo como se podría esperar de un producto made in Spielberg, pero cumple con las expectativas. Además, el número de extras y elementos desbloqueables que atesora supera, sin despeinarse, la de la mayoría de productos del género que han aparecido en la consola de Nintendo. Eso sí, la mayor parte de ellos están relacionados con el editor de niveles, por lo que recomendamos, muy encarecidamente, echarle un vistazo y profundizar en él. Al fin y al cabo, nada más divertido como crear desafíos y retos que puedan darles quebraderos de cabeza a nuestros amigos. En definitiva, más de 300 niveles, creador de niveles, y diversión multijugador en un producto que no debería considerarse “casual”.
|