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Un juego de peluches para los más pequeños de la casa.
Los peluches son compañeros de los niños que no entienden de generaciones. Siempre están ahí y siempre gustan y hacen compañía. Ositos, cabras, ovejas, leones... todo tipo de animales de terciopelo que dan calor a los más pequeños y les enseñan las nociones básicas de la amistad. No tienen vida, pero para sus dueños son lo más preciado del mundo. Así que si los peluches son tan importantes, ¿por qué no dedicarles un juego para Nintendo DS?. Hasta ahora existían títulos protagonizados por osos de peluche famosos (como los osos amorosos), pero ¿y si buscamos algo más genérico?. En ese caso la respuesta es “Plushees”.
Éste juego, que por ahora sólo está disponible en Estados Unidos, ha sido desarrollado por Destineer, compañía que dedica sus esfuerzos a la edición de productos infantiles. También cuenta en su currículum con el lanzamiento en USA de juegos como “Taito Legends 2” o “Fullmetal Alchemist: Dual Sympathy”, aunque en estos casos sólo llevaron a cabo tareas de edición.
Jugando
“Plushees” es un recopilatorio de minijuegos donde aparecen más de 60 animales de peluche acompañándonos. El objetivo del producto es entretener a los más pequeños en breves porciones de tiempo, para que no se enganchen a la consola más de lo debido y no se cansen del juego. Para ello nos proponen ocho minijuegos distintos repartidos en dos secciones: Arcade y Plushee Play. En el modo arcade nos encontramos las pruebas más importantes, puesto que serán las que nos permitan conseguir tickets. Con ellos, posteriormente, podremos visitar una tienda y comprar nuevos animales de peluche. Algunos costarán más que otros, con lo que los usuarios pasarán un buen tiempo entretenidos hasta que completen la colección.
Los minijuegos incluidos en arcade son: Alley Ball, Whack A Troll, Ka-Plinko y Pop-A-Loon. El primero de ellos es el típico juego en el que lanzar bolas desde una rampa hacia distintos agujeros. Según en qué agujero consigamos meter la bola, obtendremos una mayor o menor puntuación. Tras Whack A Troll se esconde el típico machaca-topos, pero con la diferencia de que aquí golpearemos trolls (los primos hermanos de Shrek). En Ka-Plinko lanzamos un disco (colocando la consola en posición horizontal) y dejamos a la suerte su destino (distintas casillas con puntuaciones variables). Y en último lugar, Pop-A-Loon es un divertido juego en el que reventar globos lo más rápidamente posible.
Por su parte, los juegos del modo Plushee Play son un poco menos adictivos, pero acompañan. Se trata de un juego del escondite (en 3D), el tradicional salto con comba, la caza de mariposas (también en 3D), y una nueva versión del clásico Simón dice. La particularidad de éste último minijuego es que no somos nosotros quienes tenemos que repetir lo que nos diga la computadora. En lugar de ello, nosotros decidimos qué decir. A continuación tres peluches realizarán (o no) lo que hemos dicho, y después deberemos reconocer quiénes lo han hecho bien o mal.
A Nivel Técnico
Visualmente “Plushees” es ligeramente pobre, notándose en todo momento que está dirigido a un público poco exigente en cuanto a los gráficos. Los peluches se encuentran modelados en 3D, apreciándose especialmente en varios de los minijuegos, donde les moveremos en escenarios reducidos. Sus animaciones son un poco parcas, pero al fin y al cabo son peluches, no les podemos pedir mucha más flexibilidad. En los menús les veremos bailar y animar los fondos de manera simpática. El resto de detalles visuales realizan un trabajo funcional, destacando eso sí, el escaso esfuerzo depositado en algunos minijuegos (como Ka-Plinko o Alley Ball).
El sonido hace caso del dicho “vive y deja vivir”, acompañando, pero sin resultar molesto en ningún momento.
Conclusión
“Plushees” es un juego dirigido a una audiencia muy muy joven. El resto de jugadores seguramente lo encontrarán vacío y con poca consistencia, además de rebosar un espíritu infantil demasiado acusado. Para el público al que está dirigido no es una mala propuesta, especialmente gracias a la posibilidad de adquirir peluches a medida que avanzamos. Algo que enseñará a los más pequeños que comprar cosas requiere invertir antes un poco de esfuerzo para conseguirlas.
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