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Una infección muy peligrosa.
Cuando un juego importante consigue un éxito descomunal suele marcar tendencia. Eso pasó con el por todos conocido “Gears of War”. “Dark Sector”, el título que hoy analizamos bebe directamente de la influencia de “Gears of War”, inspirándose en su estilo arcade, la cámara, y en la jugabilidad en general, pero incorporando elementos que lo hacen único y especial en comparación. Un título que ha evolucionado durante los últimos años desde que inicialmente fue presentado y que ha ido sufriendo cambios hasta convertirse en el juego que tenemos en nuestras manos.
En "Dark Sector" nos ponemos en el papel de Hayden Tenno, un agente de elite del grupo Dark Sector (rama secreta de la CIA), que debe infiltrarse en Lasra, una hipotética ciudad de Europa del Este completamente desolada. Lo que Hayden no esperaba es que sería infectado por una terrible arma biológica producto de la Guerra Fría que convierte a la gente en criaturas inhumanas. Ese virus, que fue el motivo por el cual la ciudad fue purgada hace ya años, está ahora en su sangre y le empieza a mutar, otorgándole algunos y peculiares poderes.
Jugabilidad
El estilo de juego recuerda mucho como ya se ha dicho a “Gears of War” (del cual se inspira directamente en la jugabilidad). La mayor particularidad de “Dark Sector” es el Glaive, una cuchilla de tres hojas en forma de estrella que Hayden puede lanzar y controlar a placer, y que siempre vuelve a su mano. Ésta arma, que le aparece al ser infectado, será nuestra principal herramienta para acabar con los enemigos, ya que es extremadamente destructiva. Aunque al principio sólo podremos apuntar y lanzar, a medida que vayamos avanzando en la historia se irán desbloqueando nuevas habilidades para el Glaive, como controlarla una vez lanzada, producir explosiones de elementos que tengamos cerca (hielo, fuego, electricidad…) etc. Hay que reconocer que la inclusión del Glaive es un gran acierto, ya que nos proporcionará horas de divertida y sangrienta diversión. Y decimos sangrienta porque es un título en el que la sangre hará acto de presencia. Con el Glaive podremos amputarle brazos o piernas a los enemigos, decapitarlos, e incluso partirles literalmente por la mitad (motivo que ha provocado que este título no aparezca en países donde la censura es bastante importante, como Alemania).
Hayden también podrá usar armas de fuego. Aunque muchos enemigos portan armas que podemos recoger al eliminarlos, no podremos utilizarlas más que unos pocos segundos, pues llevan un sistema de protección y reconocimiento de usuario. Así, si queremos tener nuestras propias armas tendremos que comprarlas en el mercado negro, al cual accedemos por las alcantarillas, y tendremos que utilizar el dinero que podemos ir encontrando escondido por los escenarios.
De todos modos, no se nos pondrán las cosas fáciles, porque los enemigos vienen en grupos bastante grandes y tienen una I.A. muy aceptable. Y hablando de enemigos, podemos encontrar de dos tipos: los soldados del área encargados de purgar y eliminar a las criaturas mutadas (que no son otra cosa que antiguos ciudadanos de Lasra), que siempre van en grupos bien armados y preparados, y por otra parte los antiguos habitantes, ahora convertidos en auténticas armas vivientes. El diseño de estos enemigos es peculiar y recuerda a títulos como Silent Hill o Resident Evil. Al final de algunos de los niveles deberemos enfrentarnos a poderosos enemigos finales. Estos oponentes suelen tener cierto “truco” o estrategia que debemos seguir para acabar con ellos. No siempre es fácil descubrirlo y más de una vez nos comenzaremos a plantear buscar una guía o algo similar después de haber muerto trece veces seguidas a manos de la misma criatura, pero hay que tener en cuenta que la clave para eliminarlos es siempre el Glaive. De hecho, desde el momento en que Hayden es infectado, si queremos podemos pasarnos el juego sin utilizar ni una sola bala.
A medida que avanzamos y desbloqueamos nuevos poderes del Glaive se nos abren nuevas puertas para acabar con los enemigos. Por ejemplo, si atravesamos las llamas lanzando el glaive, éste empezará a arder durante unos segundos. Si mientras arde lo lanzamos contra los enemigos, estos empezaran a arder también. También podemos pulsar el stick analógico derecho para producir una explosión que, aunque agotará instantáneamente las llamas del glaive, será bastante devastadora. Podremos utilizar en total tres elementos: el fuego, la electricidad, y el hielo (posiblemente el más potente, ya que si lo utilizamos bien podemos congelar a los enemigos, haciéndolos estallar después en millones de pedazos de un disparo). Sin duda, mucho más efectivo que las balas. Y hablando de balas, una peculiaridad que podemos encontrar es que, al igual que en “Gears of War”, podemos ocultarnos o cubrirnos detrás de pequeñas paredes, barricadas, esquinas… Pero lo que hace a esto peculiar es que, desde esa posición podemos apuntar y las balas atraviesan literalmente la pared, puesto que con el ángulo con el que está posicionado el personaje es imposible que las balas no diesen en la pared o barricada. Pequeña curiosidad o error, pero que nos será útil conocer de antemano (porque si nuestras balas atraviesan, también lo hacen las de los enemigos).
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| Desarrolladora |
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Digital Extremes |
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| Distribuidora |
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Virgin Play |
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| Lo mejor |
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Sin duda, la inclusión del Glaive. Muy buena ambientación. |
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| Lo peor |
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Historia muy floja, protagonista falto de carisma. Escenarios repetitivos. |
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| Resumen |
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Acción y violencia en un nuevo juego de Digital Extremes. |
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| NOTA OJGAMES |
80 |
| NOTA LECTORES |
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