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Una clásica adaptación de Disney para Super Nintendo.
En la época de las consolas de 8 y 16 bits no era raro encontrarse con juegos de aspecto infantil que retaban con su inmensa dificultad incluso a los jugadores más habilidosos. Era la magia de otra era, cuando los videojuegos se creaban bajo otro prisma y los gráficos 2D aún imponían su ley como si fueran el no va más. Ahora los juegos que firma la multinacional Disney no suelen ser títulos nada complicados incluso para los más pequeños, que se limitan a jugarlos del tirón y a abandonarlos una vez acabados. Los tiempos cambian, pero nunca está de más echar un ojo al pasado para ver lo que hemos perdido. Por ello hoy retroanalizamos “El Rey León”, un clásico de 1994 que todavía puede ser considerado uno de los mejores juegos producidos por Disney en cuanto a adaptaciones de sus películas se refiere. Un juego de acción y plataformas que seguramente hoy día, por su dificultad, no conseguiría gustar a los más pequeños.
Su desarrollo corrió a cargo, en la versión de Super Nintendo, de Westwood Studios, compañía especializada en la franquicia Command & Conquer con clásicos en su currículum como “Young Merlín” o “A Nightmare on Elm Street”.
La historia seguía el argumento de la película, con el joven Simba como protagonista. Si bien inicialmente su vida es tranquila al ser su padre Mufasa el Rey de la selva, cuando éste es asesinado, Simba es enviado al exilio. Tiempo después emprenderá su camino de vuelta para derrotar al traicionero Scar y recuperar el trono que le pertenece por sangre.
Jugabilidad
Como buen juego de plataformas y acción de la época “El Rey León” es difícil, incluso en el nivel de dificultad más bajo. Esto implica que vamos a frustrarnos en más de una ocasión, y que terminar el juego, debido al límite de vidas y continúes, no será cosa de un fin de semana. Seguramente más de una vez acabemos lanzando el mando de nuestra Super Nintendo por el aire (cuidado, que salvo excepciones, no son inalámbricos).
Comenzamos el juego con Simba en su estado infantil. En éste puede moverse con agilidad, dar grandes saltos, rugir (con poca intensidad) y saltar sobre sus enemigos. Como movimiento adicional Simba tiene la posibilidad de rodar, lo cual le ayuda a avanzar rápidamente, eliminar enemigos, y acceder a zonas donde de otra manera no podría entrar. Los niveles que protagoniza el pequeño Simba tienen un alto nivel plataformero, con algunos puzzles enrevesados en los que se combinará nuestra audacia con la habilidad que tengamos para dar saltos precisos sin caernos al vacío. Podremos recolectar objetos (algunos para recuperar vida) y tras los niveles participaremos en niveles de bonus con Timon y Pumba que aportarán aire fresco al desarrollo. Finalmente, Simba crecerá y el sistema de juego cambiará para los últimos niveles (no sin antes participar en la fase de la estampida, diseñada en 3D y realmente difícil). Cuando manejemos al Simba adulto las cosas cambiarán radicalmente. Sus saltos son más cortos y menos precisos, pero a cambio tiene grandes capacidades de ataque. Puede golpear con sus garras, enganchar enemigos por la espalda y cortarlos, o agarrarlos y lanzarlos por los aires. Aunque ya no puede rodar, ahora Simba tiene un rugido mucho más poderoso y puede afrontar los combates de forma directa. Esto provoca que la cantidad de plataformas con las que nos encontraremos se reduzca, pero a cambio entrarán en escena multitud de enemigos a los que deberemos eliminar. Se mantendrán los puzzles, que nos obligarán a dar vueltas por los escenarios o pensar la forma de superar ciertos obstáculos. Todo siempre bajo un espíritu de elevada dificultad sólo accesible para los más habilidosos o para quienes sean constantes y repitan las fases una y otra vez hasta superarse a sí mismos.
Gráficos
El apartado visual es excelente y está cargado de colorido. Dada la importancia de la película, la propia Disney decidió hacerse cargo en propio del diseño de los escenarios y los sprites de los personajes. Así, se utilizaron dibujos ya realizados en la factoría de animación y todo fue un calco del film. A lo largo del juego, sin excepción, recorreremos todos los lugares importantes de la historia, y nos cruzamos con la mayoría de animales que aparecen en ella. Destacan, ante todo, los movimientos de los personajes y la elevada cantidad de animaciones de la que hacen gala. Por su parte, el diseño de los niveles es enrevesado y se nota la buena mano de los desarrolladores, que hacen todo lo posible para liar nuestro progreso y ponernos las cosas difíciles.
Música & Sonido
Con la banda sonora ocurrió lo mismo que con el apartado gráfico, con lo que las canciones se compusieron bajo los estándares de Super Nintendo desde las oficinas de Disney. El resultado es similar al de los gráficos, con melodías que, aún con la calidad de la consola, suenan de forma estupenda y nos recuerdan sin problemas a las canciones de la película. Los efectos de sonido logran crear una muy buena ambientación y los distintos rugidos que lanzará Simba realizan un gran papel.
Conclusión
Es una pena que habiendo sido remakeado hace “poco” el clásico “Aladdin” de Super Nintendo (en un cartucho de Game Boy Advance), “El Rey León” no haya corrido la misma suerte. Seguramente haya sido debido al problema que mencionábamos al principio: resulta un juego demasiado complicado para lo que está acostumbrado el mercado en la actualidad. Sólo queda esperar, por lo menos, que alguien decida llevarlo a la Consola Virtual de Wii (¿quizá cuando la película sea editada en Blu-ray?).
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| Desarrolladora |
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Westwood Studios |
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| Distribuidora |
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Virgin |
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| Lo mejor |
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Elevada dificultad. Jugabilidad variada. Muy fiel a la película en todos sus aspectos. |
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| Lo peor |
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La excesiva dificultad también podía ser algo muy negativo. |
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| Resumen |
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Una excelente adaptación de las aventuras de Simba. |
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| NOTA OJGAMES |
90 |
| NOTA LECTORES |
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