|
Probamos la secuela de Draglade.
Hace sólo unos meses os hablamos de “Draglade”, un juego de lucha donde el ritmo tomaba importancia de manera considerable. En Japón ya se encuentra disponible la secuela, que aparece con notables novedades, como un modo historia más trabajado y numerosos personajes adicionales que aumentarán la rejugabilidad de su opción multijugador. Una vez más, ha sido desarrollado por Dimps Corporation, compañía nipona muy experimentada en la creación de juegos de lucha. Entre sus obras destacan el reciente “Dragon Ball Z: Burst Limit” (Xbox 360, PS3), o títulos ya clásicos como “Saint Seiya: The Hades” y “The Battle of Yu Yu Hakusho: Shitou! Ankoku Bujutsukai!”, ambos de Playstation 2.
La historia del juego cambia de aires respecto a la de la primera entrega. Especialmente porque ya no tenemos capacidad para adentrarnos en varios argumentos, sino que la propia computadora nos pone en la piel de un protagonista único y principal. Se trata de Raio, un joven luchador de grappling (el deporte de moda en el mundo de Draglade) que cuenta con dos espadas eléctricas para defenderse. En su camino se cruzará con los grapplers de la primera entrega, entre ellos Hibito (fuego), Guy (rayo), Kyle (agua), y Daichi (tierra), al tiempo que conocerá a otros nuevos personajes.
Jugando
“Custom Beat Battle Draglade 2” sigue a pies juntillas la mecánica planteada en la primera entrega. En el modo historia se mezclan proporcionalmente zonas de exploración y combates. Mientras recorramos ciudades y escenarios varios hablaremos con las personas que veamos y accederemos a edificios. En algunos momentos se nos encomendarán misiones y otras veces podremos combatir para ascender de nivel y dejar nuestra huella entre los grapplers de la región. Así mismo, en otros momentos avanzaremos por decorados donde nos enfrentaremos de tú a tú, y en vivo, con diversos enemigos menores. El sistema de combate en todos los casos será similar, basando parte de su atractivo en el ritmo musical.
Porque dicen que lo más importante en el grapping, el deporte presentado en el primer Draglade, es entretener al público con la música mientras se destroza al rival. Por ésta razón, un enfrentamiento será muy complicado si nos limitamos a golpear y golpear sin sentido. Para obtener una victoria cómoda deberemos hacer uso de los combos de ritmo, que se activarán pulsando L. Si los llevamos a cabo con éxito haremos mayor daño al oponente y entraremos en un estado de furia en el que podremos acabar con el enemigo con más facilidad. No obstante, no debemos olvidarnos de las cargas, situadas en la pantalla inferior y que nos permitirán realizar todo tipo de movimientos especiales (como lanzar hechizos, recuperar vida, o potenciarnos de distintas maneras). Por último, destacar que cada luchador cuenta con sus propias técnicas de golpeo personalizadas, muy útiles en algunos momentos del enfrentamiento. Éste sistema gana muchos puntos al tener en cuenta que podemos definir durante la partida tanto las cargas que utilizaremos como la cadena de ritmos que más encaje con nuestros intereses. Un elemento de personalización que permite que los combates online sean muy variados e inesperados, dado que nunca sabes cómo habrá configurado tu rival a su personaje.
Además del modo principal el juego ofrece opción versus, tanto offline como en multitarjeta o a través de la red WiFi Connection. Inicialmente sólo podremos seleccionar al protagonista y los luchadores de la primera entrega, pero posteriormente desbloquearemos nuevos personajes (algunos realmente delirantes, como un abuelo que lanza su dentadura para atacar). Por si esto fuera poco, las opciones de conexión a la red también nos permitirán descargar actualizaciones para el juego, como nuevas cargas o secuencias de ritmo.
A Nivel Técnico
Dimps Corporation no ha hecho muchos cambios respecto a la estética presentada en el primer producto. Sí ha solucionado algunos de los puntos negativos que tenía el Draglade original, como la escasez de personajes con los que nos enfrentábamos. Ahora el catálogo de enemigos ha aumentado considerablemente, así como sus movimientos personalizados. También es de agradecer el incremento en el tamaño de los sprites, que ya era alto en el primer juego. Las animaciones se mantienen en la línea, mostrando espectaculares movimientos, y el repertorio de combos ha crecido de forma notable. En todo momento prima la velocidad, no existiendo ralentizaciones y ofreciendo combates muy fluidos (salvo en el modo online, donde el lag puede dar más de un problema). Se completa el apartado visual con un excelente surtido de ilustraciones que veremos en las distintas conversaciones que llevaremos a cabo en el modo historia.
La banda sonora, con canción vocal incluida, destaca por ofrecer un renovado catálogo de melodías que podremos utilizar durante los combates. Se aprecian ritmos futuristas y veloces, especialmente diseñados para que encajen con nuestras cadenas de combos. Por su parte, los efectos de sonido vuelven de la primera entrega, con el añadido de más gritos y voces varias.
Conclusión
Dimps Corporation ha pulido algunos defectos del primer juego y se ha esforzado para implementar en ésta secuela todo lo que se le quedó en el tintero. El resultado es un modo historia mucho más sólido (aunque nos obliguen a controlar a Raio) y un sistema de combates mejorado. En éste destacan especialmente los pequeños detalles de interacción que se han implementado en los decorados, como zonas electrificadas en las que sufriremos daños al acercarnos. Su lanzamiento europeo todavía no está confirmado, pero confiamos en que alguna editora se animará a lanzarlo.
|
| |
| |
|
|
|
|
 |
|