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Combates de magia bajo un sistema de lucha muy peculiar.
Hay dos cosas que ahora mismo (y desde hace mucho tiempo) están de moda: la magia y Nintendo DS. Si las unimos el resultado puede ser sinónimo de éxito garantizado. Eso es lo que pensaron los chicos de Tragnarion Studios a la hora de crear “Doodle Hex”, un nuevo título para la portátil de doble pantalla. El juego, que acaba de ser editado por Proein Games, nos permite disfrutar de la primera obra de ésta desarrolladora afincada en Palma de Mallorca. Y no podían debutar mejor, puesto que “Doodle Hex” es original y aporta aire fresco al catálogo de Nintendo DS con uno de esos juegos que, con un poco de marketing, hará furor entre los más jóvenes.
“Doodle Hex” nos traslada al colegio de las runas, el lugar más importante del universo en cuanto al uso de “la magia” (también conocida como “runas”). En él multitud de estudiantes tratan de aprender todo lo posible y demostrar su valía para algún día convertirse en los números uno. Pero como asistir a clase y estudiar no es muy divertido, el fantasma Kalamazoo organiza torneos secretos. La participación de los estudiantes en ellos les acercará a obtener misteriosas y poderosas runas. Y nadie quiere dejar pasar una oportunidad como esa.
Jugabilidad
Resumiendo, y a grandes rasgos, “Doodle Hex” es un juego de combates entre magos, aunque ni invocando monstruos, ni usando cartas, ni dándonos de puñetazos. Es ahí donde radica la esencia y la originalidad del producto, puesto que nos enfrentamos mediante el lanzamiento de runas. Éstas, por así decirlo, son como los hechizos que lanzaría cualquier aprendiz de Harry Potter. Para usarlas, una vez desbloqueadas (comenzamos la partida con las más básicas y vamos consiguiendo más en adelante), debemos trazar una forma con el stylus en la zona central de la pantalla (que por así decirlo, es como nuestro caldero). El lanzamiento de la runa que hayamos dibujado implicará la pérdida de cierta cantidad de mana, el cual se recupera siempre automáticamente de forma gradual. Una vez lanzada la runa observaremos que ésta comienza a describir una órbita en dirección al icono de la cara de nuestro oponente. Cuando llegue, le impactará y hará efecto en él (siempre y cuando el rival no se proteja). Hay muchísimos tipos de runas, unas más poderosas que otras, dependiendo la velocidad con la que avanzan hacia el oponente de su potencia. A mayor potencia, menor velocidad.
Pero mientras nosotros estamos lanzando runas y runas, nuestro rival también puede hacer lo mismo. Sus ataques describirán una órbita inversa, viniendo hacia nosotros amenazantes. Una vez estén cerca de la cara de nuestro personaje, sólo deberemos pulsar en ella para que aparezca un escudo protector. Algunas runas no pueden bloquearse, mientras que si nos lanzan un combo de runas, es muy posible que con los impactos dejen nuestro escudo debilitado y nos quiten puntos de vida. Además, hay que tener en cuenta que mientras usamos el escudo el poder de mana no se recarga, por lo que no habrá que abusar de él. Éste sistema, aunque parece simple, es complejo y está lleno de estrategia. Resulta vital organizarse, poner en práctica rutinas de ataque, y no estar quietos ni un segundo, aprovechando cualquier momento para lanzar runas o preparar combos. Estos, que aparecerán una vez avancemos en la partida, nos permiten realizar cadenas de runas con doloroso resultado. Para ello tendremos que lanzar las runas en el orden adecuado y siguiendo el timing que se nos marque en pantalla por medio de unas pequeñas marcas situadas en las órbitas de nuestras runas. En ocasiones utilizar combos poderosos será la única opción de acabar con algunos rivales de armas tomar. En último lugar mencionamos la existencia de un pequeño compañero, a modo de mascota, que podremos utilizar para almacenar una runa y después lanzarla pulsando en su icono. Lo bueno de éste sistema es que no sólo se guardará para cuando la necesitemos, sino que cuando la usemos saldrá con naturaleza perfecta. Éstas runas, las perfectas, se consiguen trazando las líneas sin ningún error y son altamente poderosas, no pudiendo ser bloqueadas por ningún tipo de escudo. Al margen de esto, poco a poco y a medida que avancemos descubriremos que cada uno de los personajes diseñados para el juego es único y que cuenta con sus propias habilidades características.
El modo principal del juego es aquel donde seguimos la historia del personaje que hayamos elegido en su camino a revelar el secreto de las runas. Nos iremos enfrentando a distintos rivales de forma encadenada, con un notable aumento de dificultad progresivo y la obtención de nuevas runas. El grimorio, un menú donde se almacenarán las runas y en el cual se nos enseñará a usarlas, aparecerá tras cada enfrentamiento y será vital para que aprendamos los secretos del juego. Una vez hemos jugado en el modo principal se desbloquearán otras dos opciones monojugador: Desafíos y Duelo Rápido. De éste último no hay mucho que decir, al tratarse de simples enfrentamientos donde definiremos el oponente con el que luchar y el número de rondas. Como detalle importante, mencionar que podremos usar todas las runas que hayamos desbloqueado previamente. En cuanto a Desafíos, será el lugar idóneo para desbloquear runas. Para ello habrá que llevar a cabo tareas específicas y salir airosos de enfrentamientos diversos. Como última opción nos queda el modo multijugador. En éste será posible luchar en multitarjeta, con el modo descarga DS, e incluso intercambiar runas con otros jugadores de “Doodle Hex”.
Gráficos
La estética del juego se aleja mucho de la habitual en producciones nacionales, siendo esa una de sus principales bazas a la hora de hacerse un hueco en el mercado. El estilo utilizado para la ocasión por los artistas gráficos es el amerimanga, que imita las proporciones y gesticulaciones japonesas en cuanto a personajes pero con una base de dibujado más similar a las series de televisión estadounidenses. El resultado es muy efectivo, sobre todo porque el estilo de dibujo se ha visto acompañado con el diseño de un grupo de personajes variado e interesante. Hay un poco de todo, desde la niña buena o la pija, hasta el grandullón aficionado al hip-hop, o la española (no podía faltar), una gitana con habilidades para leer el futuro. Durante el juego las ilustraciones que veremos entre niveles se quedan al margen para dar mayor importancia a las runas, que se presentan siempre con diseños sencillos y efectos visuales más que funcionales. En general, la estética realiza una labor encomiable y es digna de elogio.
Música & Sonido
Aunque la banda sonora no interactúa directamente con el sistema de juego, tiene una presencia descomunal en todos los enfrentamientos. Esto se debe a que, como en los viejos tiempos de los arcades de lucha, cada personaje cuenta con su propia melodía. Así, cuando nos enfrentamos a un oponente, acabamos relacionando su canción con su personalidad, especialmente gracias a que cuentan con un nexo de unión muy profundo. Eso sí, si nos atascamos en algún enfrentamiento y tenemos que repetirlo una y otra vez, no tardaremos en cansarnos de escuchar la misma melodía. Por lo demás, destacan algunos efectos de sonido para el lanzamiento de runas, gritos varios de dolor, y un buen surtido de voces en varios idiomas (incluido el español).
Conclusión
Da gusto ver cómo se esfuerzan algunas desarrolladoras por aportar aire fresco a un catálogo tan masificado como el de Nintendo DS. “Doodle Hex” recupera la mecánica de los juegos de lucha, pero la evoluciona de forma que el sistema de combate sea totalmente nuevo. Es adictivo y muy retador, por lo que gustará tanto a jugadores jóvenes como a los más versados. Además, si queremos terminar el juego con cada personaje tenemos horas de partida para rato, y conseguir todas las runas ocultas no será nada fácil.
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