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Hellboy vuelve a la gran pantalla.
Hace ya cuatro años del estreno de la primera aventura cinematográfica del demonio rojo Hellboy. Así que, ciertamente, sus seguidores lo echaban de menos. Y eso, teniendo en cuenta todas las películas de superhéroes que estrenan habitualmente, no es poco. Con el primer film se nos presentó al personaje, vimos cómo intentaba ganarse el corazón de su querida Liz, y se enfrentó con un par de villanos de bastante nivel. Con éste panorama dispuesto y las cartas sobre la mesa Guillermo del Toro y compañía podrían explorar nuevos horizontes con la secuela. Lo han hecho adentrándose en una historia de fantasía en la cual participan elfos y seres de todo tipo. El rumbo de la película cambia drásticamente y además se implementan escenas románticas que, quizá, desentonan un poco con lo que esperaban ver los fans más acérrimos del héroe. El resultado, no obstante, es más que positivo, como veremos a continuación.
Argumento
Comenzamos con dos flashbacks entrelazados, uno referente al núcleo del film y más exactamente al villano, y otro al propio protagonista. En éste nos situamos en 1955. El profesor Broom está contándole una historia al pequeño Hellboy, que todavía es un infante con ganas de saber y saber. La historia, asentada en leyendas mitológicas, cuenta cómo en tiempos pasados un goblin construyó un poderoso ejército invencible para el Rey Balor, cabeza y principal responsable de los elfos. Su objetivo, con tales armas, sería derrotar a los humanos y conseguir que las tierras de su especie volvieran a ser habitadas por los demás elfos. Pero cuando Balor vio el poder destructivo del ejército de máquinas, conocido como el ejército dorado, decidió enterrarlo y olvidarse de él. Además, pactó una tregua con los humanos, para que estos vivieran en la tierra y los elfos en los bosques. El acuerdo se selló dividiendo la corona utilizada para controlar al ejército dorado. Dos partes de la misma se quedarían con los elfos y la tercera sería guardada por los humanos. Pero no todos los elfos estaban de acuerdo con la decisión de su rey. El primogénito de éste, el Príncipe Nuada, se marchó jurando volver algún día para llevar a cabo la acción que su padre no quiso tomar: derrotar a los humanos.
En el presente Nuada aparece y confirma su intención de recuperar los tres trozos de corona para despertar al ejército dorado y acabar con todos los humanos. No tarda demasiado en cruzarse con Hellboy y los demás miembros del departamento de asuntos paranormales. Estos le plantarán batalla, pero al mismo tiempo, Hellboy tendrá que afrontar el dilema al que todos los héroes como él (de aspecto extraño) se deben enfrentar algún día: defender a los humanos que le odian, o ¿unirse a quienes son como él?.
El desarrollo del film es trepidante, muy rápido, con abundantes secuencias de acción y pocos momentos en los que relajarnos. Se incorporan algunos momentos aderezados por ramalazos de comedia, especialmente por el sarcasmo y la ironía de las que suele hacer gala el protagonista. También, como hemos dicho, hay un buen número de escenas románticas vinculadas tanto al carismático Abe Sapien como a la relación entre Hellboy y Liz. Ésta, ya ha dejado el cortejo visto en la primera película, y se adentra aquí en un camino más serio y definitivo (que por cierto, en los comics originales no existe tal relación, ya que Hellboy y Liz son simplemente amigos, incluso su relación es más de hermano mayor – hermanita pequeña). Dejando esto de lado, lo único que le falla al guión es el desenlace, que tiene más bien poco sentido argumentalmente. Sobre todo porque para llegar a esa conclusión el film podría haber terminado a la media hora de comenzar, y el resultado hubiera sido exactamente el mismo.
Reparto
Ron Perlman, como Hellboy, está enorme. Se continúa confirmando que al actor le queda el maquillaje de lujo, y el personaje del demonio rojo parece escrito para él. Durante el film borda las escenas y nos ofrece, a caballo, una estupenda mezcla entre violencia, carisma, humor, y tensión emocional. Selma Blair, que caracteriza a Liz, también realiza un buen papel, pero su actuación destaca mucho menos que en la primera entrega (en parte debido al guión). Quien obtiene mayor protagonismo es Doug Jones como Abe Sapien, que ve cómo su personaje atraviesa fronteras y evoluciona de manera notable a lo largo de la película. El villano está caracterizado por Luke Goss, quien ya interpretó a un personaje malvado en “Blade II”, y al que veremos como Steve Fox en la adaptación del videojuego “Tekken”. Otra de las nuevas caras del film es Anna Walton, que interpreta a la Princesa Nuala, hermana del villano. Y en último lugar hay que mencionar a Seth MacFarlane, el creador de “Padre de Familia” (y doblador de muchos de sus personajes), que da voz a Johan Krauss. Dado que hemos visto la película en versión original, nos abstenemos de valorar el polémico doblaje español en el que han participado Santiago Segura (que tiene cameo en la película) y José Mota.
Conclusión
Las películas de superhéroes suelen mejorar bastante en sus secuelas, puesto que ya no es necesario presentar a los personajes, pero “Hellboy II: El Ejército Dorado” no sólo supera a la película original por ésta razón. Su argumento y el núcleo del mismo también son más convincentes, y es que Hellboy pega más luchando contra seres de fantasía que contra un grupo de nazis cabreados. A la película, eso sí, le sobran escenas de romanticismo entre Liz y Hellboy, y el guión debería ser un poco más realista. Al margen de esto, siempre y cuando no queramos una violencia muy gráfica (porque no hay sangre ni cosas visualmente grotescas), la película nos encantará.
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