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El poder de la fuerza de nuevo en los cines.
Es impresionante ver cómo a lo largo de los años la cultura jedi continúa siendo popular entre el público. Y la razón no es sólo que George Lucas y compañía sigan haciendo películas de la franquicia, sino que su poder de atracción es tal que no importan los años que transcurran. Por eso cuando se anunció el estreno de “Star Wars: The Clone Wars” a pocos importó que fuera a ser un film animado. No dejaba de ser una película de Star Wars, y como tal sería recibida por el público con los brazos bien abiertos.
Argumento
Aunque quienes no hayan visto la serie de televisión precedente quizá se pierdan un poquito, “Star Wars: The Clone Wars” es una película equilibrada e interesante. Se sitúa entre los acontecimientos ocurridos entre “Star Wars Episodio II: El Ataque de los Clones” y “Star Wars Episodio III: La Venganza del Sith”. La historia comienza con los separatistas asaltando a las fuerzas de la república en distintos lugares del universo. En el planeta Christophsis las fuerzas de la república están diezmadas, pero cuentan con el apoyo de Obi-Wan Kenobi y Anakin Skywalker. Los dos jedis, aunque incomunicados con sus aliados, reciben un apoyo adicional enviado por el maestro Yoda. Se trata de Ahsoka Tano, una joven padawan que al parecer ha sido enviada para ser instruida por el mismísimo Anakin. Juntos deberán plantar cara a los separatistas y al Conde Dooku, que planea poner en contra de los héroes a la familia Hutt.
Película
El estilo de la serie de animación se mantiene, tanto en desarrollo, como en diseño de personajes. No es el estilo al que están acostumbrados los amantes de la animación, ni mucho menos. Mezcla el remarcado cellshading de la serie de animación con algo de CGI, dando como resultado una estética ciertamente particular. Lucas comentó meses atrás que no quería ni el estilo de “Los Increíbles” ni tampoco el de producciones realistas como “Beowulf”, pero el resultado, claramente, podría haber sido mucho más atractivo visualmente con uno de estos estilos. Dejando esto de lado, hay que reconocer que el modelado de personajes está cuidado, y que incluso recuerda a los actores que interpretaron a los personajes en las películas reales. A una mayor inmersión ayuda que, en el excelente doblaje realizado al castellano, se haya contado con los dobladores que pusieron voz a Obi-Wan, Anakin, Yoda y compañía en el pasado. Algo que los americanos no han podido disfrutar, ya que la mayoría de los actores que trabajaron en la saga no firmaron para doblar la película (salvo Samuel L. Jackson, que aparece en una escena, o Christopher Lee).
En general, la película es animada y entretenida, aunque le falta mucho para estar a la altura de las historias que hemos visto en carne y hueso. No obstante resulta comprensible, puesto que sólo trata de rellenar un vacío temporal en el que no sabíamos qué había ocurrido. Para ello se introducen de forma efectiva nuevos personajes y se recuperan algunos que ya conocerán quienes vieran la serie de animación (como la sith Asajj Ventress). En el caso de Ahsoka Tano, la padawan de Anakin, su introducción ayuda a aportar toques de comedia y a darle al jedi un lado más humano. El progreso en su relación alumno-maestro marca el desarrollo de la película mientras Obi-Wan y compañía cumplen con el trabajo de forma más externa.
Conclusión
Aunque se haya estrenado en cines y cuente con un buen doblaje, por desgracia “Star Wars: The Clone Wars” se acerca más en comparación a la serie de televisión que a las películas reales. Esto se debe no sólo a la estética (algo evidente), sino también al desarrollo del film. Los combates son artificiales, están escasos de coreografías y siempre siguen las mismas bases. Se entrelazan enfrentamientos con sable de luz con diálogos vacíos y prototipescos que no pegan nada con lo que estamos viendo en pantalla. Al mismo tiempo, el humor, en algunos casos exagerado y sin sentido, no hace más que confirmar cuál es el público al que Lucas ha querido atraer con su película (y el que más figuritas y muñecos comprará cuando se ponga a la venta el merchandising). No es un mal complemento para el universo Star Wars, pero está lejos de merecer ser recibido como un nuevo estreno de importancia de la famosa franquicia. Quizá por eso Lucas haya preferido no incorporar sus habituales títulos de inicio sobre el espacio (narrando la situación) y cambiarlos por un comentarista que más bien parece sacado de “Starship Troopers”. En cualquier caso, debemos prepararnos a ver más productos como éste, ya que el universo de Star Wars está en la línea de salida para ser explotado allá donde sea posible (nueva serie de animación, serie de televisión real, seguramente alguna que otra película, más merchandising...).
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